Tanda publicitaria

febrero 6, 2009

Mientras sigo recibiendo y clasificando mails, aprovecho para subir una propaganda de 1920 que no perdió actualidad. Como involucionó el mundo desde entonces!

DISGUSTOS CASEROS

La mayoría de los disgustos caseros son producidos por estados de nerviosidad en las señoras. Estos estados se originan, generalmente, en las enfermedades propias de su sexo y están sujetos a variaciones que dependen de las de su mal. Toman bromuros y otros medicamentos nervinos sin ningún resultado y, ya desesperadas, recurren a un médico,  quien les indica el origen de su mal, sito en la matriz. Una vez conocido, se piensa en la facilidad con que se hubiese evitado.

Y bien, si usted no ha llegado aún a ese estado, evítelo usted, no es molesto ni engorroso el habituarse a la práctica de los lavajes vaginales. Todos los días, al levantarse o acostarse, prepare usted una solución tibia, al 1 o 2% de Lysoform, siguiendo las instrucciones del propecto que acompaña cada frasco,  y hágase un lavaje. Con esta sencilla operación verá usted disminuir sus flujos, hasta llegar a su completa desaparición en breve tiempo y a poco costo.

Prosiguiendo usted el uso de Lysoform no deberá tener las enfermedades genitales, con sus funestas consecuencias.

Habítuese a la toilette íntima.

Lysoform se vende en las farmacias.

El regreso

enero 31, 2009

Antes de que me lo digan: es cierto, quedé algo descolocado por el éxito de este blog. En los tres o cuatro días que duró, en noviembre del año pasado, recibí una cantidad innumerable de mails con propuestas de todo tipo. Las remitentes eran bloggeras, o curiosas que se dieron una vuelta por mi blog y entendieron algo de la vida. Después de pasar a valores a la mayoría, he vuelto con nuevas historias y reflexiones para compartir.

Estoy convencido de que la blogósfera me necesita. Si sos mujer, mayor de 18 años, tenés un nivel aceptable de lectoescritura, descreés –aunque sea en secreto– del feminismo y necesitás a alguno que le de cuerda a tu reloj biológico de vez en cuando, escribime un mail a lasminasblog@gmail.com.

Receta

noviembre 14, 2008

Para hacer un huevo pasado por agua, hay que poner agua en una cacerolita y cuando rompe el hervor, echar el huevo con muchísimo cuidado de no romperlo. Dejarlo de tres a cuatro minutos, sin introducir la mano en el agua hirviendo. Vaciar la cacerolita en la bacha (pileta) de la cocina. Servir en un vasito especial. Voilà!

Si te animás a reproducir esta receta, escribime un mail a lasminasblog@gmail.com.

La estrecha (2)

noviembre 13, 2008

Que Silvina no quiera tomar alcohol es una buena señal. Es como si me hubiera deslizado en el bolsillo la llave de dormitorio, mientras se hace la distraída hablando del laburo, sus sobrinos y El Diario de Bridget Jones. Con el último bocado de sushi en la garganta, llega el tema de su ex.

 

Silvina

Ahora somos amigos, nos queremos mucho, pero la cosa no daba para más.

 

Brutus

Qué bueno eso.


Silvina

¿Vos cómo terminaste con tu ex?

 

Brutus

Bien. El otro día nos juntamos a tomar un café. Pero yo no quiero verla mucho. Ella está en la suya, yo en la mía. No somos amigos. Me parece que no hay que confundir las cosas.

 

La última vez que la vi a Caro me crucé a la vereda de en frente para no saludarla, pero le metí ese verso porque sabía que le iba a caer mejor. Además hay que marcar territorio. Tanta amistad con el ex novio no me cae bien, ni siquiera en un polvo para esta noche. Ahora Silvina sonríe y está más relajada. Le propongo ir a tomar algo a un bar en Plaza Serrano. Ella está de acuerdo. Pago con la tarjeta de crédito. El mozo me pregunta si quiero hacerlo en cuotas, le digo que no aunque me vendría bien.

Salimos a la vereda. Silvina habla bastante pero no me irrita, porque aunque sea monotemática, me alivia el laburo de tener que pensar algo que decir. 


Silvina

A mi ex no le gustaba caminar. A mí me encanta.

 

Brutus

A mí también.

 

Llegamos a un barcito. Nos sentamos a una mesa en la vereda. Hay cuatro sillas. En lugar de ocupar la de enfrente, me siento al lado, muy cerca de Silvina. Ella se corre un poco al costado, como si yo la incomodara.

 

Brutus

¿Te molesta que me siente acá?

 

Silvina

No, para nada.

 

Llega la carta. Mientras Silvina se pone reflexiva, yo leo la lista de tragos.

 

Silvina

¿Cuál es tu futuro ideal?

Bostezo.

Brutus

Irme a vivir al campo, con la mujer de mi vida y dos hermosos hijos.

 

Silvina

Qué tarado.

 

Brutus

¡Te estoy diciendo la verdad!


Me mira como para arrancarme un dato pero yo pongo cara de póker, no me saca nada.

 

Brutus

Me imagino que no te vas a pedir un café.

 

Silvina

No debería… me hace mal.

 

Brutus

Un daikiri. Lo pedimos suave.

 

Silvina se queda un minuto pensando.


Silvina

Bueno, está bien. Pero uno nada más.

 

Sonrío. Esta noche todo sale bien.

La plancha

noviembre 13, 2008

Según Wikipedia, la plancha sirve para quitar pliegues y arrugas a camisas, faldas, camisetas y pantalones. Es ideal para alisar el cuello y los puños de la camisa de un marido trabajador. Las versiones actuales pueden incluir un sistema de vapor que facilita el planchado. Si te sentís capaz de usarla sin desatar un incendio, escribime a lasminasblog@gmail.com.

La estrecha (1)

noviembre 12, 2008

Si fuera por mí, la hubiera llevado a la parrilla de la esquina de casa, donde paran los tacheros y los delincuentes. Se come mejor que en cualquier otro restaurante de Palermo, y sale menos de la mitad. Pero yo la quiero poner esta noche, es decir: tengo que representar un papel. Además, las luces bajas siempre vienen bien. Así que la llevo a un boliche de sushi que le gustaba a mi ex.

 

Silvina está vestida como para la ocasión. Pollera corta, botas y una remera escotada. La cara con un poco de maquillaje, no demasiado. Un delicado equilibrio entre la ropa de yiro y una indumentaria casual. Es evidente que quiere guerra pero no se anima a declararlo del todo. Primero pienso que es de precavida, por si a último momento quiere dar marcha atrás, pero después me doy cuenta de que no. Silvina tiene más de treinta, es divorciada, bastante golpeada por la vida (seguro que me va a contar todo apenas entre en confianza) y tiene el reloj biológico a punto de estallar. Está cansada de amadrinar hijos de amigas y pasar los fines de semana en su casa viendo películas románticas en dvd. No quiere cometer los errores del pasado, o sea: acostarse conmigo a la primera salida y que yo no la llame más. En lugar de hacer méritos para que una segunda cogida se me vuelva indispensable, Silvina es de las que prefieren dilatar la cuestión.

 

Abro la carta de vinos.

 

Brutus

¿Qué tomás?

 

Silvina

Agua mineral.

 

La conozco hace unos meses y nunca me enteré de que sea abstemia. Eso no hace más que confirmar mi impresión inicial. Silvina se empeda al toque. Le debe haber pasado en unas cuantas citas: toma tres copas de vino, se mama y termina encamada andá a saber con quién.

 

Brutus

¿Ni siquiera una copita?

 

Silvina

(Ríe)

¿Me querés emborrachar?

 

Brutus

Adivinaste.

 

Me mira a los ojos como para saber si es en joda, pero no. Cambia de tema. La noche es larga y todavía nos queda mucho de qué hablar.

 

Clasificados

noviembre 12, 2008

BUSCO:

Mujer entre 20 y 40 años. De buen aspecto físico. Sin ambiciones profesionales ni inquietudes intelectuales de ninguna especie. Capaz de distinguir entre el buen gusto para vestirse y las estridencias de moda. Que reconozca la autoridad de la suegra, hable poco, sepa cocinar y esté sexualmente dispuesta a cualquier aventura.

OFREZCO:

Compañía en las fiestas. Casa y comida. Vajilla importada. TV por cable y conexión a internet. Electrodomésticos en garantía. Imagen paterna. Crédito ilimitado en la carnicería de la esquina. Adoctrinamiento en materia de fútbol. Sexo all night long.

Las interesadas pueden solicitar una entrevista personal a lasminasblog@gmail.com, adjuntando fotografía de cuerpo entero. Me reservo el derecho de publicar los resultados de la entrevista en este blog.

Muchas gracias.

Reflexiones de medianoche

noviembre 12, 2008

Faltan 253 días para el casamiento de mi hermano, pero me chupa un huevo ir solo. Por ahí consigo una fellatio en el baño. Un par de amigas de la novia están bastante bien.

Comienzo

noviembre 11, 2008

Tengo 30 años, soy soltero aunque con varias convivencias encima. Mi vieja es una mujer muy dulce, a la antigua, que los fines de semana me cocina los ravioles como a mí me gustan. Alguien que le hace honor al género, que hoy en día viene tan alicaído. Mi viejo, que en paz descanse, me echó de una patada en el culo a los 18. Hoy se lo agradezco. Él me hizo lo que soy.

Vivo solo, en un departamento de Palermo. A la noche como pizza, hamburguesa o empanadas. Tengo una chica que me viene a hacer la limpieza. Es muy fea, pero labura bien. Cuando invito a una mina, la llamo para que me haga una repasada extra, pero siempre dejo algo de mugre a la vista como para no mal acostumbrarlas. A veces con unos platos sucios alcanza. Si la mina se ofrece a lavarlos, la relación va por buen camino. Si se escandaliza, resta puntos. Puede sumarlos de vuelta sólo si coge bien. 

Aunque hoy en día, eso es bastante difícil de encontrar. La anorgasmia es el mal de nuestra generación. Como no saben disfrutar, tampoco se preocupan demasiado por el goce del otro. Desde mi última convivencia, con Carolina, aprendí a desconfiar de las mujeres. Conozco sus caprichos, sus excusas y sus trampas. No pienso dejarme caer otra vez.

Mañana salgo con Silvina, una compañera del laburo que me viene histeriqueando desde que la conocí. Mirada va, mirada viene, desde el principio supe que era para mí. Divorciada, 33 años, busca el amor de su vida y yo quiero coger. Tengo la sensación de que ella también. Esta tarde hablamos de sexo. Dijo que le gustan los hombres salvajes. Así, con esas palabras.

Vamos a ver.

Introducción

noviembre 11, 2008

Nunca mejor empleado el título de este post.

La cuestión es simple. Un viejo refrán dice que la mujer ideal debe ser una dama en las fiestas, un ama de casa en la cocina y una puta en la cama. Lo que uno generalmente consigue es un ama de casa en la cama, una dama en la cocina y una puta en las fiestas. Yo no soy pretencioso. Con una de cada especie me conformo. Ahora, ¿cómo salir con tres minas a la vez, en un mundo donde la peste feminista se extiende cada día, incluso en la blogósfera?

Ya nos dedicaremos oportunamente a analizar el pavoroso tema del feminismo, que lejos de enaltecer al sexo débil, le resta femeneidad. ¿Dónde estaban las inquietas bloggers que hoy en día cuentan sus frustradas experiencias sexuales, en la época de nuestros abuelos? La respuesta es sencilla: en sus casas, en las fiestas, en la cama. Ejerciendo aquello que por naturaleza saben (y deberían) hacer. 

Me decidí a abrir este blog para contar mis experiencias, pero también para lanzar un grito en favor de los derechos del hombre, tan vilipendiados hoy en día. L@s neci@s me acusarán de machista, pero no me importa. Alguien lo tenía que hacer.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.